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Jay Fai, la reina del Street Food en Bangkok, recibe una Estrella Michelin a sus 73 años

Jay Fai, la reina del Street Food en Bangkok, recibe una Estrella Michelin a sus 73 años

Lo conocí saliendo de trabajar, de cocinar para 4 personas que celebraban un 30 aniversario sorpresa.

Kimchi Mama. En el barrio de Sants, al lado de Plaça Espanya.

Me hizo parar y mirar qué horario hacían.

Jueves noche. Allí que fuimos.

Tener un chef como novio, que nunca (o el 0,1% de las veces) falla al elegir restaurante cuando andamos por ahí y sin recomendación hay que comer o cenar, es para mi, un ‘pensarme dos veces a la hora de proponerle restaurante para ir a comer’. Tiene buen ojo.

 

Dos mesas de coreanos cenando. Sí, es un restaurante coreano.

Sentimos aquella sensación que el sudeste asiático nos invadía tantas veces al entrar en restaurantes o puestos callejeros en los que solo había gente local. La señal más clara de que ‘ahí se come bien’.

No podemos darles un ‘está bien’ a ninguno de los platos que comimos. Realmente todos excelente.

Unas gyozas de cerdo y verduras con una masa fina y sabrosísimas.

La pizza coreana con marisco, qué sorpresa tan deliciosa. Solo le faltaba algún tipo de salsita (que la pedimos).

Los fideos coreanos. ¡Oh!. Como dijo Jaime ‘sueltísimos y perfectamente equilibrado el toque dulce y el salado’.

La bandeja que nos sirvieron entera con mini bols. Uno con Kimchi (la típica col coreana que comen ellos siempre), otro con tofu y brócoli, otro con tortilla coreana y el cuarto con una mini ensaladita de algas y pepino. Por supuesto con el plato principal que coronaba el plato: unos calamares picantes con verduras.

Ese plato fue el toque más auténtico de la cena. Nunca hemos estado en Corea, pero el conjunto de aquel plato nos trasladó a Tailandia, a Vietnam… Suponemos que aquellos sabores picantes pero perfectamente equilibrados con el frescor de al lado, la presentación con la bandejita en la mesa, la amabilidad gustosa recibida (la mujer de chef/propietario, y su hermana, suponemos que eran), el silencio en el restaurante y el cariño que contenía cada uno de esos platos.

¿Qué más puedo decir? Que me hubiera encantado entrar a la cocina y ver qué pasaba ahí dentro, claro.

Es el primer post que hago en referencia a un restaurante, pero nada más salir dije ‘ese rinconcito de Sants’ se merece unas palabras.

 

Kimchi Mama

C/Callao 12 Barcelona

937 60 66 55

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